No se puede procrastinar cuando se está preparando un viaje, por corto que sea, porque si lo dejas para el último momento, te encontrarás con que te cabe en las alforjas más, mucho más, de lo que realmente necesitabas. Ya le dejé unos dos kilos a mi cuñada Almu en Burgos, y todavía tengo que deshacerme de peso, porque si no, no va a haber manera de ir ni de lejos al ritmo de las chicas con las que rodaremos de Bilbao a Islares el próximo fin de semana.
Este viaje de Salamanca a Bilbao te lo dedico a ti, mi querida Susi, lectora fiel de mi blog. Espero poderte ver en persona y abrazarte dentro de poco.

Aquí se puede ver todo lo que he llevado entre Burgos y Logroño, y aún llevaba más en los tres días anteriores. A continuación os cuento el porquesí y el porquenó de algunas cosas.
Véase la foto de izquierda a derecha y de arriba abajo, como quien lee un libro
- Comida: llevo en bolsas con cierre y en una bolsita térmica el desayuno (cereales y café soluble en sobrecitos) y un par de ingredientes para emergencias (frutos secos y fruta fresca, barritas de chocolate con cereales, puré de papas en copos y un par de latas de atún). Valoración: apto; no se puede ir de viaje sin algo de comida porque te puede dar un bajón en cualquier momento y tus músculos necesitan fuel. Cuando menos, llevar tu propio desayuno -el que sabes que a ti te funciona- es esencial para un buen comienzo de etapa.
- Cargador universal y varios cables, cuya funda uso también para guardar unas pegatinas pezoneras que llevé tontamente por pudor, ya que paso de llevar sostén. Valoración: apto; el cargador universal es más versátil para varios tipos de enchufe y clavija, no pesa mucho aunque abulte y permite conectar varios tipos de cable y un enchufe a la vez. En cuanto a las pezoneras, no las recomiendo porque irritan la piel, mejor ir a lo comando si no te importa mostrar tus relieves.
- Candado, cables y pulpos varios: si tienes previsto dejar la bici en la calle, un candado en U como el de la foto es de lo más seguro que hay en el mercado. No obstante, por su terrible peso le tengo que dar una valoración de no apto para viajes. Lo mejor es dormir al lado de la bici y ponerle algún cascabel o alarma si alguien se la quiere llevar mientras duermes. Por su parte, los pulpos y redecillas te pueden ayudar a sujetar y afianzar cualquier cosa sobre la bici.
- Bidones o botellas con difusor: en mi caso, tener mucha agua y poderme rociar con agua también es fundamental porque me pillo unas insolaciones de aúpa. En México este mismo spray, al que ponía agua y jalapeños, me sirvió para cegar a unos cuantos perros que me perseguían para morderme (lo siento si sois amantes de los animales pero aquellos canes eran malas bestias que merecían una muerte lenta y dolorosa; yo solo los cegué temporalmente).
- Repuestos y herramientas: lo mínimo es un tronchacadenas por si se parte la cadena, unos separadores por si pinchas una rueda, y las llaves que sirvan para desenroscar todo tipo de tuercas de tu bici. Además, conviene llevar parches y una cámara de repuesto, como mínimo. Valoración: apto, pero mis separadores pesan un quintal, mejor sería tenerlos de plástico.
- Mascarillas, elementos reflectantes, riñonera: es útil prever qué necesitas tener a mano en caso de encuentros imprevistos; las mascarillas me han venido muy bien en mini tormentas de arena, los elementos reflectantes reducen el riesgo de atropellos y en la riñonera llevo pequeños objetos como un par de monedas, algún teléfono de contacto anotado para emergencias, bolígrafo, una linterna mini, esparadrapo, una toallita para los ojos, un pañuelo, bridas… Valoración: la riñonera me sobra porque puedo llevarlo todo en el triángulo del cuadro y en la bolsa del manillar; me da calor aunque sí me sirve de bolso ya cuando acabo la jornada.
- Jabones, dentífrico, cepillos: bastaría con una buena pastilla de jabón con la que se pueda también lavar la ropa. Yo no renuncio a mi cepillo de dientes eléctrico aunque me obligue a llevar su cargador, porque una buena salud dental ahorra muchísimo dinero a lo largo de la vida. Valoración: me sobra tanta variedad de geles pero llevo los botes casi vacíos y no pesan, solo abultan. Me sobra el peine porque no lo estoy usando; en viajes largos llevo liendrera. Podría sobrarme el desodorante pero como estoy en sociedad, prefiero ir oliendo un poco mejor.
- Ropa para todos los climas (también bikini): aunque estamos en verano, llevo pantalones de plástico, chubasquero y un par de chaquetas. Valoración: bastarían un par de mudas e ir lavando, pero he sido perezosa y llevo muda para unos cinco días (demasié). Muy buena idea llevarme un chaleco ciclista fino porque me resguarda más el pecho y el cuello, sobre todo en bajadas heladoras.
- Sabanita de seda: no llevo saco ni esterilla esta vez, pero lo mínimo es llevar una fundilla fina de acampada para no ensuciar las sábanas o sofás de nuestros anfitriones.
- Bolsas (estancas o no) para guardar objetos varios: útiles para clasificar o proteger determinados objetos. Valoración: apto pero llevo demasiadas.
- Toalla mini de secado rápido: la mía es de unos 30 x 20 cm pero basta y sobra… Se pueden comprar trapos con esas propiedades que salgan más baratos que las toallas deportivas.
- Espejo de casco y protectores solares: el espejo retrovisor es fundamental, del tipo que sea, y unas gafas de sol también, a no ser que te guste lucir ojos achinados y patas de gallo de persona madurita. Además del casco, yo llevo un sombrero porque necesito protegerme bien las orejas y el cuello.
- Otros materiales de reparación: “sintasiva” que dirían unos amigos míos de Canarias :-), materiales de costura e imperdibles. Todo lo que sirva para coser, sujetar, adherir y tapar puede ser muy útil en caso de tener que hacer una reparación de urgencia. Los tapones para las orejas pueden tener usos insospechados que te saquen de un apuro, por ejemplo tapar un agujero de alforja en caso de agua torrencial. Los imperdibles sirven de pinzas para tender la ropa. Las bridas de plástico son fundamentales, como cualquier ciclista sabe.
- Guantes, bragas de cuello y calentadores: los guantes son esenciales para proteger las manos de las inclemencias del tiempo y están acolchados para evitar que se duerman los dedos por la presión en el nervio ulnar. En cuanto a los calentadores, yo llevo unos de lana verde fosforito que suelo llevar en los tobillos, pero que me subo puntualmente para protegerme de ortigas, mosquitos, quemaduras del sol, etc. Imprescindibles, en mi opinión, para todo tipo de climas. Las bragas de cuello también me han servido para taparme los muslos del sol si se me subía mucho el pantalón y no podía parar a encremarme la zona.
- Cuaderno o libreta: lleva lo más pequeño que encuentres, pero siempre lleva para apuntar porque no te puedes fiar solo de tu móvil.
- Elemento de sujeción del móvil al manillar: fundamental para ir mirando mapas. En este viaje he usado RidewithGPS y Mapy.
- Cartera “falsa”: me ha sobrado en este viaje, pero me parece muy útil para trayectos en solitario. Si llevas encima una cartera con documentos caducados y dinero, a lo mejor si te atracan tendrás la suerte de que se den por satisfechos llevándose solo tu cartera falsa. A lo mejor, digo… En realidad, es muy prescindible pero ya que la llevo, escribo sobre ella.
- Zapatillas cerradas, de secado rápido: iba a ir solo en sandalias, pero creo que ahora está prohibido pedalear en sandalias y si hace frío, se agradece ir cubiertita… Sandalias también llevo porque son necesarias, sobre todo si vas a campamentos con duchas comunitarias.
- Mochila plegable: muy útil para cargar la bici en el tren. Metí una alforja dentro de la otra, el contenido de una alforja en la mochila plegable, y así tuve manos libres para poder cargar también con la bici dentro del tren, de un solo viaje. Hay trenes que no esperan…
- Auriculares: me sobran para este viaje y está prohibido circular con ellos, pero al acabar la jornada pueden servir para escuchar lo que sea sin molestar a quienes duermen a tu lado.
- Bolsa del manillar con lo esencial: en mi caso, electrolitos para echar al bidón de agua (no sale en esta foto porque está en la bici), crema solar, esparadrapo, parches…
- Cargador externo: las aplicaciones de mapas gastan mucha batería del móvil y conviene llevar un cargador solar o un cargador externo.
- Funda para la bici: me salvó el culo para poder montar la bici en el tren en un trayecto que no permite llevar bicis, así que en mi caso, ha sido esencial… Valorar según país.

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