You’ll soon be able to continue reading in English (or maybe French, who knows) a more optimistic account of our adventures in http://www.pakette.org.
Esto es un “copia y pega” censurado de mi diario personal.

Mis partes ya bien, gracias. Un éxito, los culottes nuevos, de badana finita. Y un día hasta hice 50 km llevando solo unos leggings ordinarios, de esos de 6 euros en un chino. En esta semana de pleno optimismo gracias a las drogas, me da por pensar que es un mito, eso de necesitar culotte. Una falacia de la industria para incitarte a consumir, como los sostenes… Al final los músculos y la piel se acostumbran a autoregularse, fortalecerse y hacerse a todos los tutes morenos a los que les sometas.
Día 56 del viaje, sábado 14 de julio. Uao, pues no hay gran diferencia entre hacer 100 o 40 km… Dormí bien y me he despertado fresca, como siempre sin agujetas, apenas una leve tensión en las rodillas.
Las quemaduras de mis piernas y la cara (mucho sol, ayer) me escuecen y tienen mala pinta pero no son graves. En la farmacia se negaron a venderme nada: “Agua fría, crema hidratante y ropa holgada para taparte sin que te revienten las ampollas”, me dijeron (an fgansé, claro).
En lo sucesivo me echaré crema pero además me taparé porque se ve que la crema no es suficiente, y eso que es un factor 60.
Nuestros anfitriones de WarmShowers, Raymond y Danielle, se portaron genial con nosotros. Pak y Raymond fueron a comprar al súper juntos y compartimos alegremente la cena en su superjardín, y luego estuvimos un rato en torno a su hoguera, escuchando –en diferido, claro– al grupo de Trois-Rivières que vimos en un par de festivales, Bears of Legend. El fuego, la buena música, el estar rodeados de luciérnagas… Me pareció un momento mágico.
… Hoy hicimos unos 50 km hasta el camping “Nido del Águila”, con bastante calor. Yo me he encontrado algo fundida pero los paisajes por los que hemos pasado eran agradables. El camping es baratejo y regular a nivel de instalaciones pero tiene un ambientazo y un bar-restaurante que le da mucha vidilla. Han caído algunas cervezas, como no podía ser menos…
Día 55 del viaje, viernes 13 de julio. Hemos desayunado en el restaurante de nuestros anfitriones y ya estamos preparándonos para salir a hacer los 65 km planeados para hoy. En principio toca acampada libre… Veremos.

… ‘Pa flipar con mis nuevas vitaminas: tras unos 20 km y un segundo desayuno, fui yo quien propuse llegar hasta Trois-Rivières, así que al final hemos batido todos nuestros récords y hemos superado holgadamente los 100 km. Cierto es que hoy no hacía casi viento, el calor era fuerte pero soportable, y la carretera bastante llana. Pero yo me sentí fuerte y fui a bastante buen ritmo. Si son las vitaminas, ¡olé ellas!
Estamos acampados en el jardín de lujo de nuestros anfitriones.

Día 54 del viaje, jueves 12 de julio. Hemos salido a buena hora del piso de Alexie y la salida de la ciudad fue menos penosa de lo que esperaba (salir de las ciudades suele ser un horror de tráfico y estrés). Pak planeó que enlazáramos varios carriles bicis y fue genial.
Mi culotte nuevo, talla niño, me ha ido estupendamente.
Hicimos apenas unos 40 kilometrillos por el “sendero del rey”. Hubiéramos hecho más pero donde paramos a comer, Ô brin de la folie, en Neuville, nos ofrecieron alojarnos y aceptamos encantados. Plantamos la tienda en el jardín de Louis y familia y luego pasamos la tarde con pequeñas reparaciones hasta que fuimos a cenar a la microbraserie del pueblo, que por desgracia solo tenía fritanga.
Día 53 del viaje, miércoles 11 de julio. Hoy me siento mejor, más fuerte. Hoy empiezo a ser persona. El descanso, la buena alimentación y quizás el cóctel de vitaminas que me compré ayer en el MEC, el equivalente al Decatlón de por aquí.
Ayer aún iba renqueando por las calles en torno al piso de Alexie, cuando salí a buscar salmón ahumado y dos aguacates para nuestro convite (23$ los dos aguacates y la triste loncha de salmón, menuda broma). No me tenían las piernas pero iba contenta, imagino que con una sonrisa cansada en la cara. Un par de personas se me cruzaron y me miraron raro, quizás parecía borracha con mis andares lentos.
Hoy patearemos bien la ciudad. ¡Por fin!
… Hemos hecho turismo por la parte antigua, el mercado… Nos ha gustado mucho y sin duda es la ciudad más bonita de Canadá (en lo que hemos visto). Muy europea, se nota que la esculpieron los franceses a su gusto.
Día 52 del viaje, martes 10 de julio. Uao, 52 días de viaje. Mañana será ya el viaje más largo que hemos hecho nunca.
No hemos visto gran cosa de la ciudad, así que nos quedamos otro día. Hicimos compra de culottes y las ruedillas del cambiador de Pak, luego ingredientes para cocinar para Alexia… Y ya.
Lo poco que vimos de la ciudad promete: conciertos al aire libre, mucha bohemía y muchos barbudos en sandalias. Hipster rule!
Día 51 del viaje, lunes 9 de julio. No hay gran cosa que destacar del trayecto: 47 km de calor, algo menos de viento, cuestas en las que me tuve que bajar y empujar. El paisaje, ni fú ni fá. Estoy casi recuperada downtown.
Y entonces llegamos a Lévis y empezó un carril bici estupendo de unos 6 km que nos llevó hasta el mismísimo ferry. Hubo un momento en que estaba sonando Thunder en el móvil del Pak y yo literalmente iba bailando sobre la bici.
El ferry, no muy caro, nos cruzó a la misma Quebec. Hacía un calor horroroso y buscamos una terraza para comer y descansar en lo que avisábamos a Alexie, nuestra anfitriona de WarmShowers, de que ya estábamos por ahí. Esta vez sí dejamos una generosa propina, con gran dolor de mi corazón porque soy rácana para estas cosas, pero es que la camarera era muy maja y la comida estuvo bastante bien.
Llegamos a casa de Alexie y metimos las bicis en el patio vecinal entre maravillosos efluvios de maría de los vecinos hippies que estaban fumando allí. Me alegro (por ellos) de que vaya a ser legal en octubre.
No cenamos porque no había hambre… Charlamos un rato y caímos rendidos.

Día 50 del viaje, domingo 8 de julio. Ya habíamos visto en nuestras apps meteorológicas que el viento sería de aúpa, y efectivamente hubo ráfagas de 50 km/h a lo largo de los 50 y pico km de trayecto durísimo hasta este agradabilísimo camping de Montmagny. ¡¡Mañana llegamos a Quebec!!!