Semana 2: Nova Scotia, Ocean’s Playground

IMG_20180528_163138.jpg(You can read us in English at http://www.pakette.org. In fact, the post about our second week was written by me and is very similar to this one.)

Esto es una versión muy, muy censurada, y edulcorada, de mi diario personal, so it sucks, what did you expect?

Día 14, 2 de junio. Se me olvidó contar la anécdota de que ayer nos “escoltó” un policía al camping… Le preguntamos cómo se iba y nos espetó un “Follow me” y hasta la caseta misma de recepción. ¡Qué honores nos deparan!

La mañana del 2 (ya estoy escribiendo el 3) la lluvia no nos pilló desprevenidos: pusimos la alarma a las 5, guardamos todo, plegamos la tienda y a las 6 y pico, cuando empezó el chaparrón, ya estábamos yéndonos a guarecernos bajo el sotecho de uno de los edificios del camping. Le debimos dar pena a uno de los acampados porque nos trajo café de una tienda cercana.

Llevamos hasta el porche una de las mesas de madera de picnic, desayunamos y nos pusimos a hacer criba de alforjas para ver qué podíamos enviar a los contactos de nuestra amiga Silvia en Oregón. Mientras seguía lloviendo a mares…

Tras hacer el envío a Oregón, fuimos al encuentro de Matt, nuestro anfitrión de WarmShowers.

IMG_20180602_181545Quedamos con él para después, a las 4 y nos fuimos a comprar algunas cosejas (¡cola para pegar al Paketten Pis!), a comer al Pipers Pub sin pena ni gloria, a pillar algún detallito para los anfitriones y finalmente un ratito a hacer tiempo a la biblioteca, qué maravilla de lugares, las bibliotecas, pero sobre todo esta, qué llena de vida. No pude resistirme y les dejé un elogio en el libro de visitas.

Finalmente nos reencontramos con Matt en su tienda Highland Bike Shop. Charlamos un ratito agradable con algunos de sus clientes y el otro muchacho que trabaja en la tienda y luego nos llevó, previa recogida de agua en un manantial y compra de cervezas, a su casa con su linda familia. Tienen una bebita de 9 meses que es la mar de salada.

Charlamos largo y tendido de ciclismo, de su región de origen y acogida, de las reservas indias, de bilingüismo, de música (Stan Rogers, tomo nota; yo les puse Le Plat Pays de Jacques Brel)… Y también supimos que vamos en mala dirección. De este a oeste, y no a la inversa, pillaremos muy, muy a menudo viento de cara. Estamos hablando de casi TODA Canadá… Glups…

Hemos dormido como troncos y nos han agasajado con un desayuno portentoso… Dan ganas de quedarse más tiempo en esta ciudad que nos ha recibido con tanto cariño, pero toca moverse a New Glasgow.

Día 13, 1 de junio. Leí las noticias nada más despertar pero ya era de traca que había tenido lugar un evento histórico en España. Después de un último desayuno espectacular, empaquetamos los trastos (yo con mucho estrés, porque lo había esparcido todo por la habitación), nos despedimos de Emmanuel y salimos ya tarde, con la calor pegando a lo bestia en el horizonte.

Nada más salir, volví a partir la cadena… O es la cadena o soy yo… Pero yo nunca he partido una cadena (“y yo nunca he aguantado a una Teresa”, dirá la cadena).

Han sido 62 km, principalmente por autopista, con un calor BESTIAL. No lo más bestial que hemos sufrido jamás, pero pajaresco igualmente: de hecho esta señora se va a dormir su pájara en breve a la tienda…

Hemos cenado en un pub magnífico de Antigonish (pronunciado “Anigonish”), el Town House, con más gente junta de lo que habíamos visto hasta ahora en Canadá.

Día 12, 31 de mayo. A este paso no llegamos a Vancouver ni a que nos den las uvas… Nos conquistó este remanso de paz y, con la excusa de mi recuperación, nos hemos quedado otro día en el B&B Harbourview de Port Hawkesbury. Nos ha venido bien para hacernos con una sim canadiense, limpiar las bicis y engrasar las cadenas, y extender la tienda para que se secase bien.

Ayer el dueño del B&B, Emmanuel, nos sorprendió invitándonos a comer con productos sacados de su propio frigo. Este hombre ofrece ya unos desayunos pantagruélicos de macedonia de fruta, huevos de granja, etc, como pudimos comprobar esta mañana, pero normalmente no ofrece comidas aparte del desayuno. Ahora bien, ayer estábamos desesperaítos en su invernadero, esperando la llamada de marras del médico que debía asesorar telefónicamente mi enfermedad, y cuando nos ofreció prepararnos un poco de salmón y ensalada, no supimos decir que no. Y bendita la hora que dijimos que sí: salmón silvestre (¡Qué color! ¡Qué sabor!), ensalada griega con feta portentoso, todo bio u orgánico o yo-qué-sé, con una textura y un color y un sabor… ¡Y pan con ajo!!!! Se me hace la boca agua solo de recordarlo. En fin, que no fue invitación porque insistimos en pagarle pero es que eso no lo paga el dinero; este hombre recorre un montón de kilómetros para comprar sano y nos abrió en exclusiva a nosotros su propia despensa.

… Dijo que lo hizo porque vio que nosotros sabríamos apreciar la buena comida y esta mañana dimos buena prueba de lo mucho que apreciábamos este desayunaco compuesto de pura gloria de la huerta. La pareja de jóvenes de al lado pidieron ketchup para sus huevos revueltos y el hombre estaba horrorizado… Nos miraba a hurtadillas y le devolvíamos la mirada comprensiva: “Yes, man, we know what you mean”.

Esta noche llevamos al invernadero unas cervecillas y estuvimos charlando con él y sus amigos. Supimos que es de origen griego y aunque nació en Montreal, pasó su infancia en Grecia (entendimos el origen de su pasión por el buen yantar), que el otro amigo es de origen escocés (se emocionó al oír que estuvimos en Culloden, en el lugar de la batalla) y, en general, que la gente aquí es encantadora y que disfruta mucho de nuestras pequeñas batallitas.

IMG_20180531_182244Ahora anda el Pak currando en el blog y yo escribiendo acá, pero mañana habrá que madrugar así que cerrando párpados… ¡Ar!

Día 11, 30 de mayo. Ahora mismísimo estoy en la gloria, en la terraza del B&B Harbourview de Port Hawkesbury tomando un cafelito mientras esperamos la llamada de un médico, contemplando el Estrecho de Canso y un barco anclado, el Dutch Runner. Pues hoy runner tu tía, hoy descansamos…

He(mos) de nuevo pasado muy mala noche, tosiendo yo con una insistencia bestial, como si necesitara expulsarme yo entera de adentro hacia afuera, qué sensación más desagradable. Y ya esta mañana le dije a Pak que llamábamos a los de nuestro seguro, Iati, a que me propusieran médico o medicamento o ambos.

Luego a la tarde imagino que recorreremos la ciudad. El dueño del B&B nos acaba de decir que hay mucho estudiante porque es de los pocos sitios en Canadá donde se pueden estudiar Ciencias del Mar, desde Biología Marina, Ingeniería Naval…

Día 10, 29 de mayo. Ayer hicimos unos 22 km de nada porque de repente nos topamos con un camping nuevo que no habíamos visto en ningún mapa y optamos por quedarnos. Llevábamos casi tres días sin ducharnos, teníamos mucha ropa que lavar, y las instalaciones olían verdaderamente a recién estrenadas. Nos pareció algo carillo pero hizo una maravillosa tarde soleada y lavamos, tendimos, cocinamos, buscamos por enésima vez al Paketten Pis que tenemos extraviado, Pak revisó las bicis… Y no dormimos porque yo tosí de nuevo como si fuera a sacar en cualquier momento los higadillos. Esta noche no pinta bien tampoco, en ese sentido.

A las 6 de la mañana empezó a llover y no paró hasta las 4 de la tarde.

Echamos a rodar a las 10, bien equipados, pero la tortura no fue menor por ello. Hemos recorrido 66 km (yo 70), ⅔ de ellos bajo la lluvia, la mitad en carretera no asfaltada, y casi todo cuesta arriba. Y todo ello, habiendo desayunado unos cerealillos de ná y sin llevarnos a la boca más que un par de barritas de cereales. Para más inri yo me despisté del Pak y tuve que volver a una zona poblada a preguntar, y luego partí la cadena…

Los paisajes muy bonitos (qué cielo, al anochecer) pero la rodada, insisto, una maldita tortura. Al primer motel que hemos llegado, con el pomposo e inmerecido nombre de Skye Lounge, nos hemos quedado. Hemos malcomido en un burger al lado (no había más) y p’al saco. Mañana quizás busquemos alojamiento en la ciudad. ¡Buenas (y tosidas) noches!

Día 9, 28 de mayo. Ayer rodamos unos 53 km por una carreterilla sin apenas tráfico, entre paisajes paradisíacos y cantos de aves variadas, entre otros oímos trabajar a un pájaro carpintero, qué maravilla. Esta zona de Nova Scotia es un placer para los sentidos, al fin en primavera, y en verdad se siente uno un poco en las Highlands, con tanto cartel en gaélico.

En Christmas Island bajó Pak (yo estaba demasiado hecha polvo) a la orilla del lago, a una zona de caravanas, claramente afincadas como segunda residencia, para preguntar si podíamos acampar allí. Y no solo accedieron, sino que incluso nos indicaron una casetilla con una letrina que podríamos usar. Al ser domingo, los pocos vecinos que quedaban se montaron en sus coches; la zona de unas 8-10 caravanas quedó vacía enseguida.

Luego al atardecer, de nuevo Pak subió a pedir agua a otros vecinos; yo ya estaba en el saco entregada a mi concierto de tos en mi bemol y en do de pecho. Habíamos cenado bien, y sanote por fin, con lo que habíamos comprado en el Sobeys (chistosos abstenerse).

IMG_20180528_133844El lugar era increíble, el sueño de todo wild camper… Sin embargo yo dormí mal por estar pegada a la pared de la tienda, pasé frío y seguí tosiendo como una tísica de pro…

Ahora estamos tomando un segundo desayuno en un lugar con vistas increíbles. No hay garantías que lleguemos a un camping o alojamiento decente. Dos días sin ducharnos y sumando… Al menos estoy un pelín mejor que ayer.

Día 8 del viaje, 27 de mayo. Dónde leches está el botón para quitar la negrita… Bueno, da igual. Ya en North Sidney. Hemos recorrido más de 900 km en 19 horas, 12 horas en autobús y 7 horas en ferry. Tenemos que contar en las redes sociales la maravilla de trayecto en ferry como ejemplo de buenas prácticas; ¡tuvimos todas las facilidades posibles para llevar las bicis! Yo estoy cansada de la mala noche y me duele mucho el pecho, a ver qué tal la rodada de 40 km hasta el camping más cercano, y si podemos comprar comida para completar los ingredientes que tenemos: lentejas, cuscús, cebolla, mi ajo salvador y poco más.

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